"60, 59, 58... " El contador al fin terminaba y respiré profundo. La noche ya habia caido y traeria algo de lluvia.
Miré por ultima vez a Zorzal en el monitor: Su cara era hermosa sin la mascara, aún más joven para su edad. Miré su cuerpo y medí sus musculos. Sé que en los ultimos meses entrenó hasta el canzancio su cuerpo. Lo vi en sus muslos, en su espalda, en su cuello.
Que ojos tenia. Fijos a la escotilla. <Dos faroles inmensos>. Quieta como piedra, jadeaba deprisa pero tratando de que fuera con el mayor de los silencios. Luego tragaba saliva y se movia hacia arriba y abajo y volvia a retorcer el mazo entre sus pequeñas manos.
Ella misma lo eliguio. Le aconseje algo mas liviano, rapido; como una palanca, un hacha. Incluso Dolor le dijo que el martillo electrificado era la mejor opcion. Pero ella solo dijo:-"Deben sufrir por fin, y yo lo haré".
Que ojos tenia. Fijos a la escotilla. <Dos faroles inmensos>. Quieta como piedra, jadeaba deprisa pero tratando de que fuera con el mayor de los silencios. Luego tragaba saliva y se movia hacia arriba y abajo y volvia a retorcer el mazo entre sus pequeñas manos.
Ella misma lo eliguio. Le aconseje algo mas liviano, rapido; como una palanca, un hacha. Incluso Dolor le dijo que el martillo electrificado era la mejor opcion. Pero ella solo dijo:-"Deben sufrir por fin, y yo lo haré".
"45,44,43... "Queria verla haciendo alguna señal que dijera vasta. No pasó.
Mire mis controles y repase el plan: Todos se encontraban en su lugar, todo en seguia en perfecto orden. Esto jamas pasó.
Ahora no se porque siento que cometí un error.
Zorzal llevaba una ropa deportiva y fluorescente ajustada a su cuerpo. Dolor se la entregó, no se porqué. Brillaba demaciado por el tono verdoso de la luz dentro del container y pense que podia distraerla. La miraba rebotar como una luciernaga. Mas aun, con el mazo descansando entre sus manos tenia una apariencia casi fuera de este mundo, como una pequeña Ada apunto de cumplir un deseo.
La quietud muchas veces no es sinónimo de temor, al contrario, la mayoría de las veces es el reflejo de la determinación que explota luego como una ola. Ahí estaba ella: Quieta pero alerta a todo. Sé que podía escuchar los murmullos aún dentro de La Jaula. Justo ahí miraban sus ojos.
Mi duda fue verla demasiado cerca de la puerta. Casi no avanzó cuando entró. Para nosotros, algo tan sutil fue en tres ocasiones un arriesgado y rotundo fracaso. Por eso Dolor no permitió nuevas sorpresas y se adelantó. Desde esa ocasión le dio vida a La Jaula.
Si todo quedaba en nada La Jaula es el fin inmediato. Dos veces la he visto funcionar y sé que no hay algo a nuestra disposición que sea más fulminante y horrible. Irónicamente para algo tan inmenso, el punto que le da vida no es otra cosa que la falta de determinación y un pequeño botón blanco escondido en el tablero con una diminuta letra A de Abortar.
Miré ese botón esperando nuevamente no usarlo.
" 34, 33, 32... " Era momento de pasar a la última etapa y vigilar. Busqué el interruptor indicado en el tablero y presioné.
- Preparate, Zorzal - Le dije despacio a través del altavoz.
La luz verdosa que la iluminaba, lentamente comenzó a descender para tomar un color rojizo. Luego de eso la música inició suavemente...
Armando Manzanero... Mía... El artista y tema favorito de su madre.
Su rostro bajó y el mazo descendió para transformarse en un apoyo para sus manos y el suelo. Las lágrimas comenzaron a bajar por su rostro. Mala señal.
"10, 9, 8..." Se acababa el tiempo y Zorzal, cubierta de sudor y lágrimas no miraba su objetivo.
Respiré profundamente y acerqué mi mano a ese bóton blanco, esperando.
La quietud muchas veces no es sinónimo de temor, al contrario, la mayoría de las veces es el reflejo de la determinación que explota luego como una ola. Ahí estaba ella: Quieta pero alerta a todo. Sé que podía escuchar los murmullos aún dentro de La Jaula. Justo ahí miraban sus ojos.
Mi duda fue verla demasiado cerca de la puerta. Casi no avanzó cuando entró. Para nosotros, algo tan sutil fue en tres ocasiones un arriesgado y rotundo fracaso. Por eso Dolor no permitió nuevas sorpresas y se adelantó. Desde esa ocasión le dio vida a La Jaula.
Si todo quedaba en nada La Jaula es el fin inmediato. Dos veces la he visto funcionar y sé que no hay algo a nuestra disposición que sea más fulminante y horrible. Irónicamente para algo tan inmenso, el punto que le da vida no es otra cosa que la falta de determinación y un pequeño botón blanco escondido en el tablero con una diminuta letra A de Abortar.
Miré ese botón esperando nuevamente no usarlo.
" 34, 33, 32... " Era momento de pasar a la última etapa y vigilar. Busqué el interruptor indicado en el tablero y presioné.
- Preparate, Zorzal - Le dije despacio a través del altavoz.
La luz verdosa que la iluminaba, lentamente comenzó a descender para tomar un color rojizo. Luego de eso la música inició suavemente...
Armando Manzanero... Mía... El artista y tema favorito de su madre.
Su rostro bajó y el mazo descendió para transformarse en un apoyo para sus manos y el suelo. Las lágrimas comenzaron a bajar por su rostro. Mala señal.
"10, 9, 8..." Se acababa el tiempo y Zorzal, cubierta de sudor y lágrimas no miraba su objetivo.
Respiré profundamente y acerqué mi mano a ese bóton blanco, esperando.
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